Guachito Pistola, 2005
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diana lebensohn

Objeto, Chapa de hierro, pintura, poliuretano, armas, vidrio, 1.10x60x7cm., 2005
Muestra Propuestas artísticas para la convivencia y el Desarme, Palais de Glace

Hablando con Enio Iommi se planteó que no son las armas las que matan, sino los hombres que las disparan. A partir de esta idea surgió mi obra donde el individuo queda como centro de atención y no el arma misma. El hombre es el que decide. La obra se plantea como un juego donde las armas se transforman en los hombres que las disparan, y las balas en bolitas de vidrio con las que todos jugamos en alguna oportunidad.

Formo parte de la fundación Lebensohn, cuyos objetivos son luchar contra la violencia en cualquiera de sus manifestaciones y también contra la discriminación y tratar de inculcar la convivencia pacífica entre los seres humanos.
También estamos trabajando en conjunto con otras organizaciones a favor del desarme.

La obra intenta comunicar que es la gente la que fabrica y manipula las armas.
Por eso he transformado las partes fundidas de pistolas que me enviaron de Mendoza donde estuvieron realizando un canje de armas por tickets de fútbol y alimentos y que son los que utilizamos para la muestra “Propuestas artísticas para la convivencia y el desarme”.
Esta muestra fue itinerante en varios lugares del país y tuvo una respuesta muy positiva en el público. Para su cierre en Buenos aires, fueron chicos y pintaron delante del museo un largo estandarte con todos los dibujos e ideas a favor del desarme.

Por eso a los fragmentos de pistolas que me enviaron, los transformé en una persona.
La obra se plantea como un juego donde las armas se convierten en hombres que las disparan y las balas en bolitas de vidrio, con las que todos habremos jugado en alguna oportunidad.

Cuando recibí las armas estuve varios días sin decidir que hacer con ellas ya que me remitían inmediatamente a la fantasía o realidad que hayan sido utilizadas para actos delictivos, y eso me creó una situación de angustia.
Finalmente surgieron algunas ideas y me puse a trabajar con ellas.
Yo creo que en la medida que la gente entienda lo nocivo que es convivir con la violencia, que las armas provocan la muerte, cualquier iniciativa que se tome a favor del desarme es válida.

En Argentina ya se aprobó y se está instrumentando un canje de armas y espero que la respuesta sea exitosa.

Creo que los artistas, con nuestro quehacer tratamos de inquietar, provocar cambios, y cuestionar constantemente, desde lo personal hasta lo social y político y a veces anticiparnos con las ideas y los actos a lo que ocurre.
El tema del desarme y la violencia son muy complejos ya que hay muchos intereses en juego, desde los gobiernos, los fabricantes de armas, los narcotraficantes, se mueve mucho dinero.
Con estas acciones, como las de la muestra o participar en otro tipo de eventos que favorezcan la no violencia, que se realizan conjuntamente en varias partes del mundo, vamos mostrando en forma pacífica que el arte puede contribuir a la paz aunque el proceso sea lento y dificultoso.
Diana Lebensohn, 2005